LAS MEJORES FRUTAS DE COLOMBIA
Las frutas tropicales son cultivadas a muy
distintas alturas sobre el nivel del mar -(400-2600m). y
diferentes condiciones de temperatura y precipitación de
lluvias, que proporcionan el medio ideal para el cultivo de
cada variedad. Su maduración es totalmente natural y luego de
la cosecha una cuidadosa selección nos provee de la mejor
fruta, de la que extraemos su parte comestible (pulpa), base
para la preparación de un delicioso jugo natural y de
múltiples productos en las industrias de heladería, refrescos,
confitería, conservas etc.
El procesamiento industrial de las frutas y su
conservación por congelación y/o pasteurización permite
disponer de ellas a lo largo del año, superando así los
problemas de estacionalidad, y evitando la perdida por sobre
maduración que se presenta tanto a nivel del productor, como del consumidor
final que puede comprar frutas descompuestas o perderlas por no consumirlas suficientemente pronto. Además de
estabilizar los precios, y regular la oferta, la industria procesadora de frutas logra homogeneidad en la calidad del
producto que entrega al mercado, gracias a que tiene métodos uniformes y rigurosos para la selección, higienización,
procesamiento y manejo de las frutas.
La pulpa es la parte comestible de las frutas; es decir, el
producto obtenido de la separación de las partes comestibles carnosas de la fruta desechando la cáscara semillas y bagazo
mediante procesos tecnológicos adecuados. La pulpa entonces condensa los nutrientes, el sabor, color y aroma de la
fruta de la que es extraída, y a partir de ella se obtiene un jugo de fruta 100% natural, realmente nutritivo, la base para
un helado, un postre, un complemento en una receta culinaria, una mermelada, entre otros productos. Las pulpas SAS se obtienen de frutas sanas, limpias, exentas de
parásitos, residuos tóxicos de pesticidas y desechos animales o vegetales, frutas que han alcanzado un grado de
maduración adecuado, y por ende poseen un aroma, color y sabor característico y una textura firme, lo cual
permite obtener una pulpa de alta calidad
El
tratamiento
de la fruta incluye una
minuciosa selección, un proceso de higienización, pelado y
separación de semillas y cáscaras, para luego envasar la pulpa
(parte comestible de la fruta) y congelarla a una temperatura
de –20 grados centígrados. También se utiliza la
pasteurización y la conservación con azúcar de la pulpa
pasteurizada, caso en el cual el producto no requiere
congelación, lo que resulta más cómodo desde el punto de vista
de almacenamiento y utilización en la preparación de jugos
naturales.
Las pulpas concentradas se diluyen con agua o leche para la
preparación de jugos o sorbetes en una proporción de 1 a 3, o
en una mayor dilución en la elaboración de refrescos. Las
pulpas congeladas no tienen preservante alguno, mantienen el
sabor y características nutricionales de la fruta de la que se
extraen, y su vida útil es de un año. Para la preparación del
jugo simplemente se descongela la pulpa, se adiciona agua en
la proporción antes indicada y azúcar al gusto, obteniéndose
un jugo 100% natural. La pulpa azucarada pasteurizada no
requiere congelación, lo cual permite mantenerla a temperatura
ambiente sin que se alteren sus características por un término
de tres meses, y si es refrigerada hasta de seis meses.
El consumo de fruta tiene múltiples beneficios,
como es ampliamente conocido; son fuente de fibra
indispensable para el buen funcionamiento del sistema
digestivo, poseen importantes niveles de vitaminas A, E y C,
proteínas, azúcares naturales, agua y no contienen colesterol.
Las pulpas preservan todos estos beneficios, adicional a lo
cual aseguran la disponibilidad continua de cada variedad de
fruta, su fácil disposición y sus consumidores no tienen el
problema de sobre maduración y daño de la fruta fresca que no
es consumida inmediatamente.

